HOY: La
foto donde, por un efecto visual, el “modelo” toca un objeto lejano
PorBigoteFalso
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La pelotudez no entiende de géneros, de razas, religiones ni
clases sociales.
La pelotudez nos toca a todos, nos manosea las nalgas. Está
en nuestras vísceras, en nuestro mapa genético. Así como Dios o quien catzo sea, dijo: “Hágase el agua y la luz”, dijo
también: “Hágase el hombre y la mujer, ¿pero sabés qué?, no lo voy a hacer como
me figura en los planos, no. Hoy estoy jodón. Les pongo esta pizca de pelotudez
en los cortocircuitos a ver qué pasa”.
“A ver qué pasa”, dijo el bueno de Dios. Qué capo.
El resultado es inevitable, como el mundo que nos pasa por
encima.
Porque las cámaras de fotos se inventaron hace relativamente
poco teniendo en cuenta la larga historia de la humanidad. Pero antes sería
otra cosa, qué sé yo; frases pelotudas en los muros de las cavernas: “Comiendo
una vizcacha medio viva con mi chuchi especial”; “Hoy partido con los pibes.
Marcos llevá la calavera de cuero”; “¡¡¡Llegó el día, me mudo!!! Mañana Juan
Carlos me arrastra del pelo hasta su cueva, no aguanto la ansiedaaaaad”.
El resultado, entonces, es uno solo.
Este.
Perdón a todos.
Perdón en nombre de la humanidad.
-La cara de la señora redonda de pelo corto es una obra de
arte en sí misma-.
No entiendo qué creen que logran con eso. O sea, ¿creen que
va a quedar re creatiiivos? ¿Creen que con ese truco de mala muerte, con ese
juego visual de 1915 van a engañar a alguien?
No, ¿en serio? ¿O creen que ese “chiste” va a causar gracia
en amigos y pobres infelices condenados a ver eternas fotos de viajes o en los
muros de Facebook?
Lo que menos me entra en la cabeza es: ¿¿¿Se creen
originales haciendo eso??? ¿¿No ven al costado?? ¿No son capaces de levantar la
cabeza y mirar a su alrededor? ¿No ven que hay 25 pelotudos más haciendo la
misma pelotudez?
Pero a la vez, si logramos ver esto, si tenemos la capacidad
de la “crítica”, quizá haya una lamparita bajo consumo de esperanza, quizá no
esté todo tan podrido. Quizá podamos torcer esta pelotudez innata que todos llevamos
dentro, marcada a fuego, como un tatuaje de lava.
¡Vamos, por favor, digámosle NO a la foto con ese efectito
visual de cuarta!
Próximamente la autofoto; la autofoto en espejos; la
autofoto de autorretratos en espejos; la foto a la comida; al café de
Starbucks; la foto a la foto de chico en el colegio con los mocos chorreando;
la foto al gato; a la foca marina; al can bailando la Lambada,











