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23 febrero 2015

La ruta de la Fugazzeta #10

Crónicas escritas con mucha hambre de gloria. Y también con mucha hambre, a secas.
Culp & Yañez

Nos pusimos una meta: Recorrer todas las pizzerías de Buenos Aires en busca de la mejor Fugazzeta rellena al molde... Y ya que estamos también de la mejor Mozzarella, y bueno, tampoco podemos dejar afuera a la Fainá, pobrecita, ahí sola.

HOY: Nápoles
Av. Corrientes 5588

Domingo de verano.
Fuimos a ver ‘Volver al futuro II’ gratis al autocine de Palermo sin auto.
Una belleza todo.
Luego nos dirigimos sin más rodeos a “Santa María” en Chacarita, pero nos desayunamos que en 10 minutos cerraban y largaban a los perros. Entonces corrimos —taxi mediante (no somos de tomar taxi, pero todo sea por la Fugazzeta)— a “Nápoles”, otra pendiente en la lista de pendientes… y no hablamos de aritos.
Una nueva pelea por el lugar a depositar el trasero que no viene al caso. Nos quedamos sentados en la primera mesa pegados a la puerta. Ella mirando hacia el salón y yo hacia fuera, hacia la vereda, donde reposaba una sola mesa con un grupo de hombres y mujeres. En una de esas, Lucila, inclina su cuerpo hacia un costado y veo, como en un film de Alfred Hitchcock, a una chica de la mesa de afuera. Esa chica resulta ser una ex novia. Una chica que me dejó de un día para el otro y simplemente después desapareció de la faz de la tierra. No es que la haya buscado, en serio, pero simplemente no supe nada más. Nunca más la vi ni me la crucé, ni nada. Pum se esfumó. Todo hasta ese momento. Todo hasta esa visión espectral. Bueh, no es para tanto. Pero resultaba onda: tierra meteme 25 metros adentro. (*ver foto 5 y 6)
Pero bueno, ‘La ruta de la Fugazzeta’ es más fuerte. A eso venimos y eso vamos a hacer.
Pese al intento desesperado de la chica xxx por hacerse notar: se soltó el pelo; se llevaba a la cabeza un pañuelo que tenía en el cuello; ingresó al local para ir al baño revoleando su cabellera, dando pasos cortos, lentos haciendo que miraba el celular. Jaja, ¡por favor!, ese truco es de manual.
O sea, puede ser que no me haya visto y que se hiciera pis de verdad, pero vamos, es más que obvio que se moría por saludarme. O asegurarse, al menos, de que yo la viera.
Pero yo nada, estoico, ni loco la miraba directo, no sea cosa que se acerque y rompa nuestro momento sagrado: La Fugazzeta.
Lucila sí la miró y tiene algunas cosas para decir al respecto, pero de ninguna manera las vamos a hacer públicas.
A lo nuestro caballeros.

Pedido
1 Grande de mozzarella
2 Porciones de Fugazzeta
1 Fainá
2 Tanques de cervezas

Ubicación
En el salón. Chico, pero acogedor. No hay barra.

Servicio
Llegamos a eso de las 23:50 y no hubo problema.
El problema apareció cuando el mozo nos dijo que no había mozzarella al molde, sólo a la piedra. Ohhh, una daga en la boca del estómago. Lo persuadimos. Se fue y volvió con excelentes noticias: ¡Hay mozzarella al molde!
Cayó todo junto: la grande de muzza y las porciones de Fugazzeta. Retrocede un casillero.
Lo que sí, fue el pedido que más rápido nos llegó. Adelanta un casillero. Ok, está igual que el comienzo.

Calidad
La mozzarella es rica. Masa esponjosa, suave, aunque suene a chocolate, la masa parece aireada. Una maravilla. Otro dato no menor es que viene con aceitunas muy sabrosas, cortadas y sin carozo. La salsa no es necesariamente ácida o con mucho ajo, pero no encanta.
La Fugazzeta tiene buena consistencia, tiene cuerpo, pero no se asoma siquiera al podio de lo probado hasta la fecha. O sea, no es mala, rico queso, rica masa, pero no tiene nada que sobresalga de la media.
La fainá, en cambio, sí se destaca. Resulta una de las mejores junto a “Pin Pun”. Muy sabrosa, crocante por fuera, carnosa por dentro. Un espectáculo.
La cerveza en formato “Tanque” es otro momento alto de la noche. Helada y medida muy generosa. Se supone que es de medio litro, pero creemos que carga bastante más contenido que eso. O sea, punto para Nápoles.

Precio
Bastante salado: $115 por pera. (Pero attentis, nos llevamos las sobras)

Puntaje (Sobre 8)
5 porciones: alcanzó los objetivos, pero no se destaca. Debe esforzarse más en clase.

Conclusión:
Es una muy digna pizzería de barrio. Si estás por la zona te decimos que, antes de las grandes cadenas, vayas a “Nápoles” sin dudarlo. Nosotros, por nuestra cuenta, gracias al ‘Tanque’, a la fainá y a la masa aireada de la mozzarella podríamos volver.











7 comentarios:

  1. Nananannana no me podés dejar así. Quiero saber YA lo que hay para decir sobre la chirusa de la ex.
    Qué bueno ver Volver al Futuro en el autocineeeeee!!!

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    1. Ay que vergüenza comenté sobre cualquier cosa menos sobre la pizza. Una irresssspetuosap.

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    2. Jajajaja! Nop!! de ninguna manera. Nah importa, esta crónica contenía material extra explosivo.

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  2. Muy buena reseña...y encima con comodín: hay que tener huevos de acero para poder hacerse el sota cuando hay una ex. Para colmo tu novia estaría entre "cagándose de risa mal, o semi-celosa" XD.
    Esa primer foto de la pizza..diómío!!! (slurp)

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    1. Jaa! Medio que sí. Pero nos cagamos de risa!

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  3. Está padrisimo tu blog. Pásate por el mio. Twiter: @resenamesta ¡Saludos!

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