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14 noviembre 2014

La ruta de la Fugazzeta #2

Crónicas escritas con mucha hambre de gloria. Y también con mucha hambre, a secas. 
Culp & Yañez

Nos pusimos una meta: Recorrer todas las pizzerías de Buenos Aires en busca de la mejor Fugazzeta rellena al molde... Y ya que estamos también de la mejor Mozzarella, y bueno, tampoco podemos dejar afuera a la Fainá, pobrecita, ahí sola.


HOY: Angelín
Av. Córdoba 5270

Fuimos con más hambre que el Chómpiras y el Botija juntos. (No te decimos quién sería quién, vos fijate)
Habíamos estado en un festival de bandas indie con nuestras revistas y libros tomando cerveza y siendo jóvenes de nuevo. Oh, sí. Oh, yeah. Arribamos a la pizzería cerca de las 12 de la noche. Ya no quedaba mucha gente y los maestros pizzeros estaban con la mano en la persiana a punto de bajarla, cual guillotina de la Edad Media, es por eso que nuestra llegada les re encantó.
Elegimos la barra, y tan rápido como hambrientos pedimos ‘por porciones’.
El mozo de la barra, alto, raro, casi albino nos preparó el pedido en 23 segundos. Creemos que era croata, un croata que todavía conservaba un acento muy marcado, pero que se había adaptado totalmente a nuestro folklore. Hablaba de fútbol y gritaba como un nacido en Boedo o Villa Crespo.   
Al instante llegó una pareja con intenciones de comer, pero la persiana estaba a media asta. Llegamos justo, fuimos los últimos. ¡Al fin! Una bien, ¡UNA!
Nos sentamos a comer con una mezcla de desesperación lija-adolescente que llega de bailar y encuentra pizza fría en la heladera, y esa incomodidad de adulto muy-muy responsable que sabe ponerse en el lugar del otro y entiende que los tipos se quieran rajar a la mierda. (Igual, uno siempre se justifica: “Todavía hay gente en aquella mesa, ¡aguantá!”).

Pedido
2 Porciones de mozzarella
2 Porciones de cebolla con queso
1 Fainá
1 Porción jamón y morrones
2 Chop de cerveza

Ubicación
La barra: hay banquetas, punto para Angelín. En esa barra es todo hermoso. Si te gustan un poquito los bares de viejo, las pizzerías legendarias, los pizzeros de antaño, no sé qué estás esperando: andá y comé en la barra de Angelín.

Servicio
Las porciones salieron a la velocidad de la luz. Y, como dijimos, hay banquetas en la barra. Comer de ‘dorapa’ tiene su onda pero, si venís de todo el día, una barra con banquetas es la gloria.

Calidad
Tirando a media masa. Mozzarella tranca, no chorrea. Pero el sabor es supremo. La salsa es rica, suave. Quizás sea una pizza simple, pero tiene algo imposible de definir; será el horno a leña, andá a saber.

Precio
Accesible. Comer por ‘porciones’ siempre es económico.
Punto en contra, yo, Sebastián, me quedé con unA pocA de hambre. Siempre se pueden pedir más porciones, claro. Pero si vas a un horario razonable.

Puntaje (Sobre 8)
7,5 porciones. Por varias semanas estuvo cabeza a cabeza con otra pizzería.


Bonus track: En el salón
Nos había gustado tanto que volvimos un día con más tiempo y nos desparramamos en el salón. Mucha gente. Nos tocó una mesa bien al fondo.
El pedido se tomó su tiempo, pero llegó.

Pedido
1 Grande mitad mozzarella-mitad cebolla con queso (NO ES FUGAZZETA RELLENA).
2 Fainá
1 Jarra de litro ½
Acá hacemos una salvedad: no estamos seguros de si hacen Fugazzeta rellena, o bien nuestros padres son primos y no la vimos en la carta.

Ubicación
El salón.

Servicio
En le salón se puede pedir mitad mozzarella-mitad cebolla y queso (al no ser Fugazzeta rellena se puede. Por lo general, como la Fugazzeta es al molde no se puede pedir miti-miti. Igual, hay algunas que hacen esa hermosa excepción. Ya contaremos).

Calidad
La mozzarella es especial. El queso es riquísimo. Derretido lo justo y apenas crocante arriba. Pero apenas, muy sutil. Como si el que está en la cocina en lugar de pizzas estuviera haciendo teteras de porcelana china. Muy rica, pero no nos enloqueció como la primera vez en la barra.
La de cebolla no cumplió las expectativas. Es rica, no vamos a decir lo contrario, pero no era lo que esperábamos. Es muy tranquila, nosotros queremos escándalo. Y la cebolla estaba tirando a cruda. 
La pizza llegó siendo lava. Punto para Angelín, todos sabemos que una pizza fría (en un lugar que no sea tu casa) se la devuelve.

Precio
100 pesos por pera apróx.

Puntaje (sobre 8)
4,5 porciones

Promedio entre barra y salón (sobre 8)
6,5 porciones


Conclusión: ir con un agujero en el estómago del hambre puede condicionar notablemente la calidad del producto. Al menos con nuestro paladar/estómago de desesperados. 

Nota: Algunos recomiendan probar la ‘Pizza Canchera’, de Angelín. Dicen que es imbatible. Nos debemos esa tarea. Si alguien la degustó, por favor, pase al frente.   








7 comentarios:

  1. Pizza de dorapa es lo más. Tengo varias en mi haber. Lo que sí nunca mirándome a un espejo, qué onda?

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    1. Jajaja! Es que en el mundo moderno de la selfie, están ganando los espejos.

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  2. Je, me imagino los mozos pensando: "daaaale flacos, apúrense que me raaaajo".
    Más crónicas, en Bs As hay variedad y esto se convertirá en la "guía definitiva del buen comer (y beber)" Abrazos

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    1. Qué capo, amigu! Seor. El viernes 5 de diciembre presentamos la Bigote Falso #2, en Casa Alaska, lo invitamos a que ESTA VEZ venga! Tenemos aún una revista #1 para usteT.
      (La dirección se la pasamos por privado.

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  3. He comido más de una vez la pizza canchera de Angelín. No soy fanático de tal gusto, pero recuerdo un sabor al final muy intenso, como esos que te dicen "esperá a terminarla y sentí como sube". No, no es acidez, es un gustito de dicha pizza. No hay que no probarla, eso seguro.

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    1. Ya estamos tomando nota. Es un hecho debemos volver a Angelín a por la pizza canchera!
      A usted, también lo invitamos a la fiesta de presentación!
      Vangaseeeee!
      (Dirección por privado)

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